martes, 4 de marzo de 2014

LA LIBERTAD TIENE NOMBRE DE MUJER “VENEZUELA”

Las mujeres y su papel en la resolución de conflictos

Desde siempre la sociedad ha percibido a la mujer como el sexo débil, bien por ser sociedades y culturas machistas, por la creencia de que son menos fuertes, la discriminación y las ideologías. Con el pasar del tiempo, la historia y las luchas, han demostrado que las mujeres pueden ser igual de poderosas, fuertes y ocupar importantes cargos. Este articulo no busca defender el feminismo ni atacar al machismo, busca expresar que quizás la mediación y solución al conflicto venezolano este en mano de las mujeres.

El mundo ha estado dirigido indirectamente por mujeres, de ellas nacemos y son ellas quienes estructuran el hogar, de allí nuestros valores, además de ser las mejores gerentes y administradoras natas, sin contar el arraigo de protección y justicia hacia los suyos, mujeres como Indira Gandhi, Betty Bigambe, Luisa Cáceres de Arismendi hasta otras de nuestra época como Benazir Bhutto, Gloria Macapagal, Michelle Bachelet entre muchas otras, le han demostrado al mundo que si pueden gerenciar un país, defender sus derechos y promover la resolución de conflictos.

La participación de las mujeres puede ayudar a comprender mejor las causas de un conflicto y sus soluciones alternativas, así como impulsar medidas que den respuesta a las distintas necesidades y permitan consolidar la paz en el tiempo (ONU MUJERES).

En el día a día de Venezuela escuchamos de los hombres cosas como “esto sale con sangre”, “nos mataremos unos a otros”, “vamos a ver si aguantan golpes”, “sigan con sus manos blancas y florecitas” y así infinidad de respuestas viscerales agresivas en la búsqueda de “la salida”, mientras que por otro lado las mujeres venezolanas dicen “no quiero tener que hacer colas”, “con mi hijo no te metas”, “tu puedes ser mi hijo”, no quiere decir que las mujeres no tengan expresiones violentas, pero si se nota una diferencia significativa en el mensaje y la manera de tratar las cosas, bien sea por el ego masculino de querer defender a los suyos como machos o el instinto maternal proteccionista de dar la vida por los suyos, el caso es que desde el punto de vista real, quizás ese líder que tanto anhelamos debería ser MUJER y no necesariamente las personalidades que ya conocemos.
Solo por poner un ejemplo muy puntual, muchos hombres venezolanos piensan que “María Corina Machado sería presidente cuando todo esté solucionado para que pinte y ponga todo bonito rosadito”, sin pensar en su preparación, demostración de lucha, constancia y demás características de MUJER que tiene, solo la ven como la dama rosa opositora. Quizás no tenga la oportunidad política pero si un mejor perfil que muchos que han ostentado o ejercido la conducción del país.

Un líder en la mediación de conflictos debe: conciliar, educar, formar, gerenciar, optimizar recursos, equilibrar las emociones… Características propias de una MUJER. No existe un mesías ni una varita mágica pero si la oportunidad de que como mujeres apoyemos y logremos mediar y solucionar muchos de los conflictos que nos afectan a todos.

Lamentablemente los hombres de este país representados en cargos políticos, militares e incluso familiares no han dado la talla ni han tenido el brío de lograr la libertad, administrar el país y lograr la armonía entre sus ciudadanos, quizás es el momento de que den la oportunidad a las mujeres, porque es claro que la libertad tiene nombre de mujer.

Organismos internacionales tienen sus departamentos dirigidos hacia y por mujeres, culturas y religiones islámicas comienzan a reconocer a las mujeres, mucho falta y tampoco somos dueñas de la verdad absoluta, pero algo si es cierto y es una característica peculiar de las venezolanas y es que somos ECHADAS PA´LANTE y muy pocas cosas nos detienen, madres solteras, amas de casa, esposa de presos políticos, estudiantes, profesionales y hasta las abuelas han demostrado que no somos el sexo débil y que llevamos los ovarios bien puestos.

Es difícil en un país latino quitarnos la concepción de machistas pero en este punto país creo deberíamos dar paso a nuevos liderazgos y mejores propuestas, vistas desde el lado femenino, quizás hasta sensible, buscar la participación plena y equitativa de las mujeres en las negociaciones y los procesos de paz formales e informales dirigidos a resolver conflictos, en la política y la construcción del país, estas serían algunas de las maneras de comenzar a suavizar la polarización, los enfrentamientos y quizás en un futuro cercano lograr esa LIBERTAD CON NOMBRE DE MUJER… LLAMADA VENEZUELA!!!  

MAMG 04/03/2014


martes, 25 de febrero de 2014

PROTESTAS INTELIGENTES “LA SALIDA”

Somos un país dos pensamientos, por lo que la violencia, radicalismos y enfrentamientos no es la solución, basta de compararnos con Ucrania porque no nos parecemos ni nos beneficia, porque mejor no nos comparamos con India, hay que compararse e intentar superar lo bueno, hacia arriba, hacia el progreso.

Que nuestros ideales de libertad sean Gandhi, Mandela y no un Viktor Yanukovich, entender que el que piensa distinto a ti no es tu enemigo, convencernos de que la consideración de los valores de no violencia será el comienzo de un orden mundial más pacífico y civilizado. Además de que la creación de una cultura pacífica y no violenta, aunque resulte difícil y lento, es necesaria y noble. Las protestas violentas generan más violencia, por eso la mayoría de los cambios sociales se hacen sin violencia.

Es por eso que sugerimos algunas maneras de protesta inteligente, que van más allá del llamado a guarimbas que lo que hacen es encerrarnos y exponernos a nosotros mismos, esto no es dejar la calle ni mucho menos pasividad, es demostrar que de forma inteligente hay maneras de alcanzar los objetivos y convencer a ese medio país que somos una sola Venezuela y que lo que defendemos nos beneficia a TODOS.

Son sugerencias…

ü  En las colas del supermercado hablar de porque estamos protestando, sin atacar ni menospreciar al que siente que la cola es “normal”.
ü  En tu edificio o urbanización, entregar o pegar volantes con frases y mensajes alegóricos a la escasez, a la inseguridad. Difundir información sobre el manejo constructivo y pacífico de conflictos.
ü  Crear comisiones de paz que vayan a los barrios a transmitir el mensaje de la protesta. Educar en valores y cultura de paz.
ü  Carteles en los balcones, casas, semáforos, siempre y cuando no pongan en riesgo nuestra seguridad frente a los colectivos (si usted está en zona roja y a pie de calle, busquemos otra opción)
ü  Entendiendo que si la protesta no es masiva no tendrá repercusión.
ü  Utilizar otros medios de comunicación diferentes al twitter o internet, recuerde que en Venezuela solo el 10% tiene acceso a estos medios.
ü  Realizar vigilias o concentraciones pacíficas en las oficinas de los servicios públicos y medios de comunicación, por breves lapsos de tiempo pero que se transmita el mensaje.
ü  Concentrar un grupo con franelas o pancartas de los productos escasos y caminar dentro de los supermercados (de preferencia en zonas populares).
ü  Paros “parciales” de actividades y trabajo, un paro nacional es irresponsable si no se tiene  más de un 70% de convocatoria segura.
ü  Concentraciones en silencio, trancando una calle por corto lapso de tiempo y luego dejando circular.
ü  Sumar amigos a las protestas, no enemigos o gente que protesta pero se siente afectada.
ü  Si llegan los violentos  la mejor opción es crear sistemas de defensa. Trancar calles de forma móvil, cuando vengan y luego retirarse.
ü  Protestas pacíficas ante las sedes donde estén los detenidos.
ü  No llamar a golpe de estado. Protestamos no contra el gobierno sino sus malas políticas.
ü  Transmitir con historias, comentarios, ejemplos y recuerdos como éramos los venezolanos, solidarios, hermanos, tolerantes. En la cola del supermercado, en tu edificio, el trabajo o la universidad.
ü  Concentrarnos con pancartas frente a medios de TV,  reclamando información.
ü  Subirse a los autobuses y repartir volantes y si no hay papel, un pequeño discurso sobre lo que nos afecta a todos.
ü  Hacer pancartas e ir a los centros comerciales, caminar en silencio simplemente transmitiendo el mensaje.

Existen muchas maneras de protestar pacífica e inteligentemente, si se puede cambiar de ideas y pensamiento haciendo que el que piensa distinto, pero que está afectado se una, no es una competencia de quien acumula más muertos, ni de qué lado se equivoca más, no es un problema político o de liderazgo, es un problema social y cultural que nos afecta a todos por igual, buscar puntos comunes de acuerdo, de tolerancia, de respeto. No nos dejemos llevar por los sentimientos negativos, convirtamos la rabia, la impotencia y el odio, en tolerancia, comunicación y paz.

Recordemos que la paz no sólo significa la ausencia de violencia sino también la presencia de la justicia y del bienestar de los hombres.


                                                                         Cola Makro


       

                                                                 Metro de Caracas         

MAMG 
25/02/2014                   

miércoles, 19 de febrero de 2014

La soñada invasión de los cascos azules


Mucho se habla en Venezuela de la solicitud de auxilio internacional ante las situaciones de violencia, injusticia y conflictos en el país, sin saber que cualquier proceso que amerite la intervención internacional es extenso, determinado, sistemático y solo se ejecuta si todas las condiciones están dadas.
La utopía de la mal llamada “invasión de los cascos azules” es solo una de las muchas ideas erróneas que tenemos los venezolanos acerca de lo que significa una intervención internacional, sepan que antes de cualquier resolución o mediación internacional, Venezuela y cualquier país debe agotar todas las vías para resolver sus conflictos.

Si vamos a los modelos de gestión de conflictos más conocidos y que si se dieran todas las condiciones en un futuro pudiesen aplicarse al caso Venezuela, podríamos describir los siguientes:
·         Carta Democrática Interamericana (OEA): Aprobada el 11 de Septiembre de 2011, proclamada con el objetivo de fortalecer y perseverar  la institucionalidad democrática, implica en lo político el compromiso de los gobernantes de cada país con la democracia teniendo como base el reconocimiento de la dignidad humana. Para que este mecanismo sea aplicado es necesario que los ciudadanos de un país hagan la solicitud formal ante el organismo o bien las situaciones antidemocráticas sean tan evidentes que un Consejo especial de los países miembros acuerde su aplicación inmediata. En caso de su aplicación este mecanismo solo daría apreciación colectiva de la situación y adoptaría las decisiones que estime conveniente, puesto que no tiene mecanismos de sanción u otro tipo de potestad para intervenir.
·         Modelo de Gestión de Conflictos Internacionales (ONU): establecido desde los años 90, estructurado en cuatro estrategias de gestión de conflictos: diplomacia preventiva, mantenimiento de la paz (peacekeeping), establecimiento de la paz (peacemaking) y construcción de la paz (peacebuilding). Para que todas estas estrategias sean aplicadas un conflicto debe tener ciertas características en cuanto al problema, los actores implicados, las actividades y los objetivos, se da después que han sido agotadas todas las vías democráticas y legales de los países en conflicto y ha escalado otros organismos internacionales antecesores sin solución. En este modelo entran los llamados “cascos azules” que vale la pena destacar solo intervienen en conflictos armados y no son más que representantes de ONU asignados al conflicto que llevan en sus cabezas un casco identificativo de ese color.

El caso Venezuela no es considerado “conflicto internacional” sino un conflicto interno o meso-conflicto, porque no es entre dos o más países o entre países e instituciones pertenecientes a diferentes países, si no entre ciudadanos de un mismo país y su gobierno. Sin embargo, analizando los hechos, probando responsabilidades e investigando las pruebas, pudiese considerarse que existen supuestos crímenes de lesa humanidad que en caso de ser comprobados pudieran ser juzgados y condenados mediante la resolución del Estatuto de Roma en la Corte Penal Internacional en un futuro, pero esto ya es un procedimiento contra personas y no contra instituciones, por lo que no acarrea una intervención internacional.

Es comprensible la desesperación y solicitud de auxilio de todos los venezolanos al mundo, tenemos las instituciones legales y los medios de comunicación secuestrados y un sistema de justicia parcializado, pero es necesario que como venezolanos pensantes entendamos que este conflicto debemos resolverlo nosotros, cada uno desde su día a día, desde sus valores, su casa, su familia, su quehacer diario y su aporte al país, una invasión venga del país que sea es una intromisión a nuestras raíces, a nuestra identidad, no es una cuestión de independencia, es una cuestión de LIBERTAD.


MAMG 19/02/2014

lunes, 17 de febrero de 2014

VENEZUELA LA TRANSICIÓN “De una Cultura de Guerra a una Cultura de Paz, un país dos culturas”


La Cultura de Paz, construye la Paz en la mente de los hombres, enlazando personas en redes globales de INTERESES COMPARTIDOS. Una Cultura de Paz, debe incluir patrones integradores de pensamiento, sentimiento, comportamiento y relaciones sociales que nutran la NO VIOLENCIA.

En Venezuela en los últimos 15 años ha habido cambios estructurales en los valores sociales, que han hecho dos mitades en un mismo país, con realidades, objetivos, valores, conductas y pensamientos distintos, somos un país dos culturas. Por un lado los que profesan la Cultura de Violencia, sostenidos por una estructura psicológica de creencias individuales, normas sociales y valores que enfatizan el “uso de la violencia” como medio para alcanzar el poder, riquezas, prestigio y dominación social y por el otro los que siempre han vivido bajo una Cultura de Paz, donde existe cooperación, accesibilidad y libre información; valores, actitudes, comportamientos y estilos de vida “no violentos”, estas dos mitades incurren en el error de hacer invisible a la otra mitad, por lo que el conflicto se ha tornado inmediato, intenso e incontrolable.

Éramos un país en el que ser de un equipo de beisbol o partido político contrario, no era un impedimento para ser amigos y familia, donde el extranjero era quien había ayudado al país a desarrollarse, 15 años más tarde nos alegramos de la desgracia ajena de nuestro adversario ideológico, no medimos insultos e improperios, nos entra un “fresquito” cuando les pasa algo malo y hacemos hasta lo imposible por neutralizarlos,  en fin nos volvimos un país que profesa en sus dos mitades la Cultura de Guerra.

Los conflictos son inevitables y pueden que hasta resulten beneficiosos, porque ayudan al desarrollo, la identidad, la reflexión y mejoras en general. Pero estos dependen de la habilidad de enfrentarlos, para resolverlos de manera justa y prevenir manifestaciones destructivas y violentas. Los sucesos de la última semana han desvirtuado lo beneficioso que podría ser este “conflicto”, ambos lados se insultan, agreden y uno más que otro usa sus armas, su poder, estamos inmersos en una batalla campal que si no se controla puede convertirse en el mayor desangre de este país, criticas van y vienen, los radicales de ambas partes intoxican la resolución, es una cuestión de valores, actitudes y emociones desbordadas que no estamos sabiendo canalizar, muchos tienen el corazón azul pero el pensamiento rojo.

El reto está en transformar esa Cultura de Guerra en Cultura de Paz, no será un proceso fácil, ni a corto plazo, pero debe ser el compromiso de todos para si no volver a ser, tratar de reconstruir un solo país llamado VENEZUELA.  Esta será una transición donde la sociedad respaldada por el Poder pase a ser una sociedad donde se respaldan las pautas de comportamiento, donde se tratan los desacuerdos y conflictos SIN VIOLENCIA. Esto significa volver a tener una cultura democrática, que promueva la participación ciudadana, la igualdad y donde el Poder se vuelva cooperación, suena utópico pero es posible, solo si ambas partes dejan a un lado las diferencias y se hacen visibles una a la otra. La clave es la transformación de la competición en cooperación, así todos los involucrados se benefician del “conflicto”.

La Cultura de Paz, es el tratamiento del conflicto compartiendo el desarrollo, cada uno de nosotros azul o rojo tiene las herramientas para transformar valores, actitudes y comportamientos; reorientar el aprendizaje y los procesos de sociabilización; fomentar las creencias y actitudes que apoyen la resolución de conflictos NO VIOLENTA y la reconciliación espiritual que conduzcan a un camino social positivo.
Pide respeto pero se tú el primero en darlo, no pienses con la emoción si no con la razón, argumenta tus ideas, piensa que vales más en la lucha que muerto o lejos, que el otro invisible es la mitad del país que te falta para ser feliz, trata al otro como quieres que te traten, cambiando actitudes se cambian pensamientos, la palabra y el pensamiento tienen mucho poder.

El camino es largo, complicado, pero podemos y debemos volver a ser VENEZUELA EL PAIS DE LAS OPORTUNIDADES!!


MAMG 17/02/2014