Mucho se habla en Venezuela de la
solicitud de auxilio internacional ante las situaciones de violencia,
injusticia y conflictos en el país, sin saber que cualquier proceso que amerite
la intervención internacional es extenso, determinado, sistemático y solo se
ejecuta si todas las condiciones están dadas.
La utopía de la mal llamada “invasión
de los cascos azules” es solo una de las muchas ideas erróneas que tenemos los
venezolanos acerca de lo que significa una intervención internacional, sepan
que antes de cualquier resolución o mediación internacional, Venezuela y
cualquier país debe agotar todas las vías para resolver sus conflictos.
Si vamos a los modelos de gestión
de conflictos más conocidos y que si se dieran todas las condiciones en un
futuro pudiesen aplicarse al caso Venezuela, podríamos describir los
siguientes:
·
Carta Democrática Interamericana (OEA): Aprobada el
11 de Septiembre de 2011, proclamada con el objetivo de fortalecer y perseverar la
institucionalidad democrática, implica en lo político el compromiso de los
gobernantes de cada país con la democracia teniendo como base el
reconocimiento de la dignidad humana. Para que este mecanismo sea aplicado es
necesario que los ciudadanos de un país hagan la solicitud formal ante el
organismo o bien las situaciones antidemocráticas sean tan evidentes que un
Consejo especial de los países miembros acuerde su aplicación inmediata. En
caso de su aplicación este mecanismo solo daría apreciación colectiva de la situación y
adoptaría las decisiones que estime conveniente, puesto que no tiene mecanismos
de sanción u otro tipo de potestad para intervenir.
·
Modelo de Gestión de Conflictos Internacionales (ONU): establecido
desde los años 90, estructurado en cuatro estrategias de gestión de conflictos:
diplomacia preventiva, mantenimiento de la paz (peacekeeping), establecimiento
de la paz (peacemaking) y construcción de la paz (peacebuilding). Para que
todas estas estrategias sean aplicadas un conflicto debe tener ciertas
características en cuanto al problema, los actores implicados, las actividades
y los objetivos, se da después que han sido agotadas todas las vías
democráticas y legales de los países en conflicto y ha escalado otros
organismos internacionales antecesores sin solución. En este modelo entran los
llamados “cascos azules” que vale la pena destacar solo intervienen en conflictos armados y no son más que
representantes de ONU asignados al conflicto que llevan en sus cabezas un casco
identificativo de ese color.
El caso
Venezuela no es considerado “conflicto internacional” sino un conflicto interno
o meso-conflicto, porque no es entre dos o más países o entre países e
instituciones pertenecientes a diferentes países, si no entre ciudadanos de un
mismo país y su gobierno. Sin embargo, analizando los hechos, probando
responsabilidades e investigando las pruebas, pudiese considerarse que existen
supuestos crímenes de lesa humanidad que en caso de ser comprobados pudieran
ser juzgados y condenados mediante la resolución del Estatuto de Roma en la
Corte Penal Internacional en un futuro, pero esto ya es un procedimiento contra
personas y no contra instituciones, por lo que no acarrea una intervención
internacional.
Es
comprensible la desesperación y solicitud de auxilio de todos los venezolanos
al mundo, tenemos las instituciones legales y los medios de comunicación
secuestrados y un sistema de justicia parcializado, pero es necesario que como
venezolanos pensantes entendamos que este conflicto debemos resolverlo
nosotros, cada uno desde su día a día, desde sus valores, su casa, su familia,
su quehacer diario y su aporte al país, una invasión venga del país que sea es
una intromisión a nuestras raíces, a nuestra identidad, no es una cuestión de
independencia, es una cuestión de LIBERTAD.
MAMG
19/02/2014
No hay comentarios:
Publicar un comentario